Los que por alguna razón leen

lunes, 20 de diciembre de 2010

Fin del viaje.





Largos años
He navegado por aguas caribeñas
Como pirata en busca de un tesoro,
Sintiendo sólo la soledad de los años.

Me acerco a tierra firme,
Una familia me espera…
Una casa, una olla,  una caldera.

Los niños corren de arriba a bajo
Y se pelean entre ellos.
Ella lava los paños, ordena y
Cocina en el horno bajo.

Pronto ha de terminar mi viaje
Y será el fin de esta travesía.
Desempacaré el equipaje
Y tendré días de alegría.

La soledad de los años me ha enseñado
Que la vida y la familia valen mucho…
¡…Tesoros, ninguno material!,
Sólo la experiencia de vivir de viaje por la vida…
Conocer gente; sufrir la ausencia del pariente,
De los  hijos, la esposa, la de los padres y la tía.

Sensaciones gratas: muchas…
Que sólo quedarán para el recuerdo.

Veo el puerto: se que el fin de este viaje comienza,
El tiempo apremia y las ansias se acentúan.
Veo el puerto de lejos y llegar a tierra
Es lo que más deseo.

Para  tomarla entre los brazos
Y no  dejarla…
Para ver la luz que irradia
De esos pequeños ojos inocentes que me esperan cada día,
Para poder sentir más a menudo esa cálida sensación del
¡PAPÁ, VEN SÍGUEME!
O aquel balbuceo que emula un…
¡MEM…! ¡PA-PA-PA-PA!
El viaje termina pronto y eso me pone ansioso.

Ya termina esta larga travesía y
¡Eso me llena gozo!
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