Los que por alguna razón leen

martes, 27 de septiembre de 2011

Hospital de niños


Hola.
Primero que todo: me gustaría disculparme con todos aquellos a los que no he podido dedicarles el tiempo necesario (lectura y comentarios) Lamentablemente el tiempo se ha olvidado de mi y mis reservas ya se agotan. Lo poco que me queda de este, me alcanza para comer en casa y a duras penas enterarme de lo que ahí sucede. A eso sumado que el trabajo me ha consumido este ultimo tiempo, les confieso que me es casi imposible leer y comentar. (Cosa que de verdad necesito)

En cuento tenga un tiempo los iré leyendo de apoco y en su tiempo les comenté.

En fin…

Aquí les dejo mi entrada.

Cariños.

Cristofer Valenzuela D. 



Y me paseo por donde se pasea
Socarrona y victoriosa, la muerte
Ella y sus secuaces, pactan a quien liquidar
Sólo por virtud caprichosa.

Y son tétricos todos sus pacillos
Se escucha tenue (como desde el infinito)
El llanto de los niños.

Las enfermedades abundan:
Dolores de quebraduras retumban, 
por doquier el virus y el destino se fecunda
Nunca ha de desaparecer.

El silencio de la noche estremece.
Mis palabras resuenan a lo lejos.
En ocasiones las luces se oscurecen

Un lugar de niños.
Un lugar de sombras en luz.
¡El paseo de la muerte!


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